Acerca del LEA

La actuación del Laboratorio de Ética Ambiental y Animal (LEA) tiene dos objetivos generales. Primero, busca diseminar el debate en el área de ética aplicada por medio de un rescate bibliográfico de grandes autoras y autores que contribuyeron con la formulación de una perspectiva ética centrada en el debate ambiental y animal. Hacer ese rescate es un compromiso teórico y práctico, principalmente si consideramos el gran desafío ecológico que se impone en el mundo contemporáneo. De esta forma, el LEA se compromete con utilizar una concepción de ética aplicada que busque la ampliación de la comunidad moral hacia la cual dirigimos los juicios y compromisos morales. En segundo lugar, el LEA busca ocupar un vacío existente en el escenario académico nacional introduciendo una perspectiva ecofeminista animalista y crítica a la discusión de la ética animal y ambiental. Para alcanzar ese objetivo se pretende abrir diálogos con las diferentes perspectivas ecofeministas, ya que la fragmentación y la desconexión entre las diferentes expresiones de la desigualdad y la violencia favorecen el mantenimiento de un sistema de opresión y dominación que se plasma de diferentes formas y con diferentes intensidades.
Por lo tanto, el LEA tiene tres líneas de investigación principales: (i) relevamiento y recopilación sistemática de producciones bibliográficas sobre ética ambiental y animal; (ii) análisis de la existencia de una correlación entre las opresiones de género, sexualidades, naturaleza y especie; e (iii) identificación de los límites de la ética aplicada que sirven para mantener la jerarquías, que son rehenes de la existencia de códigos morales alineados con propuestas ideológicas sobre lo que existe y se comprende como “natural”. La propuesta es trabajar y elaborar una perspectiva de la ética ambiental que sea capaz de cuestionar las dicotomías y binomios que crearon y establecieron una mirada androcéntrica y antropocéntrica sobre el mundo. Eso posibilita la realización de un análisis cualificado sobre como la desconexión entre las violencias de género, sexualidades, naturaleza y especie existe en la cultura occidental e influye en las relaciones sociales cotidianas, manteniendo la existencia de una sociedad especista y ecocida.